Miércoles, Septiembre 08, 2010

Live scores

ELLA, UNA JOVEN CHINA

La joven Mei lleva una vida de lo más monótona en su polvoriento pueblo de la China rural. Trabaja en unos billares y de vez en cuando sale con alguno del pueblo. El mejor momento del día es cuando alguien le deja un walkman para escuchar música pop. Su deseo por encontrar algo más la empuja a marcharse. Al llegar a Chongqing, la ciudad más próxima, se pone a trabajar en una fábrica cosiendo camisas, pero no tardan en despedirla y acaba barriendo en una peluquería de caballeros. Se siente atraída por Spikey, un joven que, como ella, vino del pueblo y lucha por abrirse camino en la gran ciudad. Pero Spikey trabaja para la mafia, y entre sus cometidos está el de asesinar.

Una noche, Spikey regresa a casa cubierto de sangre y muere ante Mei. Esta encuentra una importante suma de dinero debajo de la cama y decide irse a Inglaterra. Consigue permanecer en Europa a pesar de no tener papeles, y después de una serie de trabajos mal pagados se casa con el Sr. Hunt, un inglés de setenta años. Mei empieza una nueva vida, pero se siente sola, aislada, incomprendida en la silenciosa casa del Sr. Hunt. Mei se siente prisionera, controlada, anhela el amor. Acaba enamorándose perdidamente de Rachid, un emigrante indio afincado en Inglaterra, y se muda al restaurante de este para vivir con él.

Mei depende de su amante, tanto sexual como espiritualmente. El cuerpo de Rachid se convierte en su refugio; el sexo es su única forma de comunicarse en un mundo que no consigue entender. Por primera vez en su vida ama realmente a un hombre, pero Rachid no piensa lo mismo. Solo le interesa ganar dinero para volver a su país, y eso hace. Mei se ve obligada a dejar el restaurante que se había convertido en su hogar. Deambula por un país que sigue siendo extraño, mientras el hijo de Rachid se mueve en su vientre.

 

 

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